Tres derrotas seguidas y parece que
todo lo planificado hace 3 semanas ya no sirve de nada. Han comenzado a salir rumores
de fichajes, de salidas, enfados del técnico, etc. La pregunta que nos surge es
si el nerviosismo que se nota en el ambiente viene de fuera del vestuario o de
dentro.
Si viene de fuera, a pesar de no estar
de acuerdo, podríamos entenderlo por la necesidad extrema de intentar vender. Ya
sabemos que la normalidad no vende. Vende lo extremo, o la euforia o la depresión.
Si es en el club quienes han hecho saltar las alarmas, entonces tenemos un
problema muy gordo.

Como no sabemos la respuesta, no
haremos conjeturas, simplemente volveremos a intentar reflejar como vemos el
año. Ahora que comienza una renovada Euroliga, con más partidos intrascendentes
que en anteriores ediciones, es buen momento para contextualizar el nuevo
proyecto.
Según lo vemos nosotros, después de 4
años maravillosos, en los que se ha ganado todo, con momentos de juego espléndidos,
se ha decidido construir otro bloque nuevo aportando piezas jóvenes que deben
ser los sustentos del equipo en un futuro lejano. Idea interesante, que sigue
siendo útil a pesar de 3 derrotas seguidas.
Con todo, hay muchas cosas que no nos
gustan. No nos gusta que el juego interior se fié en dos hombres como Jawai y
Tomic que a su edad no han mostrado todavía ser capaces de disputar una
temporada entera con un rendimiento de nivel top. No nos gusta la falta de un
referente exterior para dar relevo a unos mermados Navarro y Pete.
Pero por encima de todas las cosas, no
nos gusta que se vea como algo imprescindible tener una plantilla de 14
jugadores. Es algo que reclaman los entrenadores europeos y que si se dieran
cuenta que es la causa de mucho de los males del baloncesto europeo igual se
replantearían muchas cosas.
Repetimos lo de siempre, con partidos a
40 minutos, no hay espacio para que 12 jugadores jueguen a tope. Y muchos
equipos juegan con 12. Esto significa que o bien las estrellas no juegan más de
25 minutos o aquellos jugadores que jugarían 15 juegan la mitad. Entonces, acostumbra a suceder dos cosas.
O bien el rendimiento de los jugadores
cae en picado por no tener o sentir la confianza necesaria para jugar fluido, o
bien el público le cuesta identificarse con alguno de los miembros del equipo.
La excusa de los partidos no nos sirve, la mitad de encuentros no sirve para
nada y si hay cansancio esos minutos podrían servirles a los más jóvenes. Así
han crecido todos, desde Kobe a Navarro. Jugando poco en sus inicios y ganándose
los galones.
A pesar de las exigencias que siempre
ha de tener el Barça de competitividad, el pedir una plantilla de 14 jugadores
es algo siempre discutible, pero en especial si inicias un proyecto nuevo en el
que nadie te reprochará que chicos como Hezonja, Abrines, Todorovic o Ericsson.
4 jugadores que podrían ir alternando LEB con el primer equipo, aprendiendo del
máximo nivel, sin perder el ritmo de partidos.
No dudamos que a pesar de nuestras
pegas a la plantilla, el equipo será competitivo cuando haya más entendimiento
entre todos. No sabemos si dará para ganar o no algo. Lo que si sabemos que es
que si llega alguien, debería también salir alguno de los actuales. De lo
contrario no entenderíamos nada de nada.
No sabéis que poco nos el camino del básquet
europeo!!!
The Digital Garden
Daniel Arias.
Foto:: F.C.Barcelona




