El Barça de Luís Enrique parece haber vuelto a la vía que marca el camino de la filosofía cruyfista. Esta filosofía cambio el rumbo del club desde 1988. Sin embargo, para mucho de sus defensores, no está claro en que consiste. Son cuestiones de matices, nada sustantivo. Diferencias de apreciación lógicas por transcurso del tiempo y el cambio en la mentalidad y entorno futbolístico.
Desde la llegada de Johan, ha habido siempre unos parámetros que se han mantenido invariables. El querer ser protagonista del partido proponiendo y no destruyendo. Querer que las cosas sucedan en el campo contrario y no en el del rival. Tener la pelota como el centro de todo el juego y que esta se mueva lo más deprisa posible utilizando todo el ancho del campo. Y todo , todo, siempre sino atrevido y no tener miedo al riesgo.
Así han jugado todos los equipos inferiores desde alevines a juveniles en las últimas dos décadas y media. Así el proceso de aprendizaje es mejor y cuando el entrenador del primer equipo tiene la valentía para usar el desplegable, el proceso de adaptación es mucho menor. Todo esto no quiere decir que todo se haya mantenido igual.
El Barça de Johan tenia muchas cosas que cuando llegó Van Gaal se perdieron. El Barça de Frank fue muy diferente al de Johan y el de Guardiola parecía otra cosa al primer Dream Team. Y siempre, siempre, en estos 4 grandes equipos, los parámetros esenciales de la idea cruyfista se mantuvieron intactos. Y siempre siempre siempre, los canteranos jugaban en base a ello.
Por lo tanto, parece claro, que el equipo de Luís Enrique será otra cosa comparada a lo de Guardiola( aunque de entrada se parecen muy mucho). A lo mejor no se masticará tanto la jugada, se darán menos pases para terminar una jugada, tal vez la disposición de los extremos sea distinta, tal vez haya más transiciones rápidas. O otras muchas cosas que ahora no se puedan imaginar. Y quizá todo eso que se vea en el primer equipo no se imite en la base.
Pero tampoco el filial de Lucho jugaba como el de Pep. Y sin embargo, todos los jugadores que dieron el salto estaban más que adaptados al modelo . El fútbol, como la vida, es algo móvil, dinámico, que está en permanente movimiento. El primero en entenderlo es Guardiola, un enfermo que intenta cosas nuevas en cada partido.
Hay que ser talibán del estilo. No tenemos duda de ello. Es algo que no se debe ni discutir. Cuando hemos estado lejos de la idea, no hemos ganado nada. Si lo hubiéramos hecho, no tendríamos ningún problema en otras maneras de jugar. Pero cuando lo que el club es hoy en día es gracias a esa idea.
No debe existir miedo en que con Luís Enrique se vaya a perder nada. Que algunos piensen que nos estamos alejando de aquel Barça casi perfecto del 2011 es normal. Hubiese pasado con el mismo Pep en el banquillo. Escuchando y leyendo a los que avisaron que con el Tata la idea estaba en peligro, la tranquilidad debería invadir a todos los talibanes del estilo. o hay nada en riesgo. Solo hace paciencia por si la pelota no entra. Tarde o temprano, si seguimos esa vía, la pelota entrará.
No sabéis cuánto le debemos a Johan.
The Digital garden.
Daniel Arias