Los 45 minutos finales del partido contra el Ajax fueron buenos. Los primeros horribles. La diferencia, que Suárez jugó de 9 y Leo liberado, en lugar de jugar con Leo liberado sin referencia arriba. Hoy el Barça ha repetido lo mismo en Almería. Si dirá que Luís Enrique se equivocó al poner a Munir y Pedro de entrada. Con Suárez y Neymar de entrada, el Ajax bailó al Barça.
Podríamos poner la crónica del último partido y serviría. Bueno no, nadie juega con la valentía y conceptos del Ajax( perdona Jémez, tu Rayo mola pero no es lo mismo). El Almería regaló el campo al Barça esperando las contras. El Barça no supo encontrar ningún agujero a la defensa. Solo de forma individual llegaba el peligro. El talento está, no tanto como se cree, pero está y claro, las ocasiones aparecen por eso.
Pero en la primera mitad el Barça ni gobernó el partido, ni lo controló. No creaba peligro y cada vez que perdía era ocasión. Lo era porque Bartra, que es muy bueno, es lento y a campo abierto sufre sin orden colectivo. Así llegó el gol del Almería. Se culpará a Leo...Pero Lo que hizo mal Leo fue perder un balón en la frontal del rival. Sí, en la frontal. Tenía a 6 jugadores por delante y 3 por detrás. Thievy le ganó la carrera a Bartra y definió muy bien antro Bravo.
Luís Enrique pensó que con Suárez y Neymar la cosa cambiara. Quitó a Pedro y Neymar y puso a las estrellas en el campo. Pero no cambio nada. Suárez pegado a la banda y Leo sin referencia arriba. Al minuto 20, más o menos, Suárez cayó al centro y todo cambio. El balón llegaba más fácil a Leo y eso siempre es bueno.
Y si encima quien está pro delante de Messi es tan bueno como Suárez, todo es más sencillo, Cada balón que tocaba en la posición de 9 Suárez era peligro. Y toco muchos. Lo hizo porque de esa forma el Barça está más ordenado y, sobretodo, Leo encuentra más espacios para generar juego y llegar al área.
Neymar y Alba hicieron los goles que fabricaron Suárez y Leo y salvaron un fin de semana que para los culés se había puesto muy oscuro. Parece claro que el camino está marcado. Sobre esa base faltan muchos retoques. Cuando jugó Suárez de 9 el equipo tuvo muchos defectos, lenta circulación de balón, desaprovechamiento de la banda y mala colocación tras pérdida.
Pero era reconocible, ya que había una cierta coherencia en todas las acciones, que aunque mal ejecutadas siempre daban sensación de peligro. Si se sigue por esa línea, solo queda esperar a que los defectos vayan corrigiéndose. Porque a poco que lo hagan, con Suárez, Leo y Ney, a la que haya orden y algo de juego, podemos soñar.
No sabéis que oscuro lo hemos llegado a ver!!!
The Digital Garden.
Daniel Arias.