Esperaba el Barça con ganas al
Olimpiakos, después del mazazo originado por la derrota en las semis de la
Final Four de Estambul del año pasado. Se
volvió a ver un Barça serió, con los roles muy definidos y con un baloncesto alegre
y más rápido. Ganó el Barça, 76
a 68, encaminando la clasificación para los cruces de
cuartos.
En el inicio del encuentro el Barça no
encontraba la forma de hacer jugar a sus pivots. La defensa griega se cerraba
muchísimo en la pintura, flotando a Sada y permitiendo varios tiros abiertos
cómodos para los culés. Como no entraban, el Barça solo anotaba mediante los
ataques rápidos y el acierto de Pete, el mejor hombre culé de la noche.
La ansiedad pudo como Lorbek, que muy
pronto se fue al banco por dos personales. Sin él en pista, la defensa griega
pudo ser más agresiva con Navarro, que no encontraba la posibilidad de
fabricarse sus tiros. De esta forma el marcador se mantenía apretado, con ambos
equipos muy erráticos ante canasta.
Los árbitros ayudaron a la sensación de
desconcierto que reinaba en la cancha. Decisiones controvertidas, técnicas a ambos conjuntos y ningún equipo
capaz de imponer su ritmo al partido. Ahí apareció Sada, que a la impecable defensa
a Spanoulis le sumo una buena lectura de juego, que permitió al Barça irse al
descanso con ventaja de 9 puntos, 40
a 31.
A la vuelta del descanso, el Palau
enmudeció. No lo hizo por una exhibición rival, sino por la lesión de Navarro,
que al primer minuto se retiro por unos problemas en los isquios. Ya no volvió
a jugar. Quizá por la proximidad del encuentro ante el Estudiantes, o quizá
porque necesita más descanso del que se le está concediendo. Es los problemas
de fiar todo a un jugador con la salud de cristal.
A pesar del susto que supuso para todos
lo de Navarro( el Olimpiakos hizo un parcial de 0 a 5), el Barça se rehizo y
volvió a mantener la renta con la que se fue al descanso. Fue gracias al
acierto de Saras. Jugando de dos, tomo la responsabilidad, anotó canastas
cuando más lo necesitaba su equipo.
Después ya aparecieron Tomic y Pete,
que consolidaron la ventaja del Barça, que entró en el último cuarto con 8
puntos de ventaja. Los primeros minutos del último cuarto fueron los mejores
del equipo, con Marcelinho inspiradísimo, el Barça rompía la fuerte defensa
griega como quería, mientras que en la otra canasta secaban las ideas de
Spanoulis y así les era difícil encontrar tiros fáciles.
Pero cuando parecía el partido
sentenciado, tres triples de Olimpiakos( dos de Antic) pusieron el miedo en el
cuerpo a los aficionados. Quedaban 3 minutos y solo eran 6 los puntos de
ventaja. Entonces, apareció Saras para enfrían la reacción y la defensa más
intensa del Barça para poner un candado al partido.
Saras anotó en el primer ataque la que
sería la última del partido para los culés. Solo se anotarían dos tiros libres
más. . Pero fue suficiente, ya que Sada y el Palau contagiaron al resto de
compañeros para impedir que Spanoulis pudiera pensar. Y así es difícil que Olimpiakos
anote. A pesar de los rebotes ofensivos de de Hines, los griegos nunca se
pusieron a menos de 6 puntos, terminado en encuentro 76 a 68.
Un buen partido del Barça, en el que se
supo sobreponer a la pérdida de Navarro. Algo que debe hacer pensar a Pascual
sobre como plantear lo que resta de temporada. Navarro debe estar listo para
las grandes batallas. Su salud no va a mejorar de aquí al final. Que juegue
bien batallas pequeñas, pero no las grande no servirá de nada. Equipo hay para
suplir su baja y hacer que él tenga la oportunidad de decidir en las grandes
citas. Veremos como transcurre el curso.
No sabéis cuánto nos preocupa Navarro!!!
The Digital Garden.
Daniel Arias